No sé por qué me diste, destino,
esta alma que se hunde
como un soplo en la niebla.
No sé por qué trazaste, alma mía,
este camino que se pierde
como el rastro de aquella.
Canto la melodía que me dejó en el viento
y sin embargo, ninguna luz vislumbro
de aquel brillo de estrellas.
Alzo los ojos en vista
de las señales que susurró a mi oído,
para extraviarme en su voz y en el camino.
Lloro, pues mis palabras se ahogaron
bajo este corazón enmarañadas,
cuando más cerca que nunca me enamoraba.
La Bella, que me amó como si nada
y nada dejó más que un recuerdo,
una mirada, y un alma desolada.
Bonito. Aun así me gustaría que rompieras con la rima y buscaras tu propia música, desordenada, loca... propia. Me gusta como escribes :D Eres mi competencia y mi amigo ;P
ResponderEliminar¿Lo decís por lo uniforme del poema? Bueno, la verdad es que últimamente no he podido escribir nada aunque he querido, pero los bocetos son una cosa terriblemente desordenada, nada como esto xD.
ResponderEliminarVamos a ver qué pasa...
Gracias por el comentario :D