Alguien alguna vez afirmó que la vida es corta. Si es así, entonces en ella puede haber un estado de equilibrio y satisfacción; tal como hay momentos en los que sentimos que no falta nada, hemos de hacer de la vida una cadena de esos momentos, inmensa e inmutable, y no caer en la desmotivación por no encontrar la pieza faltante para completar el rompecabezas #21 o #333 de la infinita serie de éstos que compone la vida.
:D Desenfocando el rompecabezas se puede ver que más son las fichas que hemos puesto que las que faltan para completarlo; se puede ver ya un poco de lo que construimos. Aún así, siempre es divertido completarlo, para seguir adelante con la satisfacción de que no estamos dejando cabos sueltos tras nosotros.
ResponderEliminarCierto, pero lo que más destaco es el hecho de que a veces, teniendo tanto de aquel rompecabezas completado ya, uno se frustre por unos cuantos espacios vacíos; sin dichos espacios, todas las vidas serian iguales, estáticas, y se perdería la gracia.
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