domingo, 17 de abril de 2011

Decisión

Despacio, absorbiendo todo cuanto tenía alrededor, caminó hasta el final del puente de madera mientras la soga preparada susurraba la canción de la muerte. Estaba solo, únicamente el viento le hacía compañía.

¿Hay una razón para no hacerlo? Preguntó al vacío, y nadie respondió. Él no necesitaba respuesta, sabía que su voluntad flaquearía si dudaba.

No tenía motivos para seguir. Intentar no es suficiente, debes dar la vida para lograr lo que quieres; el problema es que lo que quieres es tan vano como un pensamiento, y sólo tenemos unos cuantos intentos, mientras que pensamientos hay miles y miles. ¿No es mejor entregar la vida?

Ya estaba determinado. Pero se montó en la pequeña canoa que había amarrado al muelle y decidió pescar un día más.

Llevaría de nuevo a casa la comida, para darles la oportunidad de vivir a sus hijos; aquellos niños pequeños que no podían escoger morir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario